Se cree que el noni llegó a las Islas Polinesias desde el sureste de Asia (India) hace unos 2000 años. Los viajeros llevaban consigo únicamente artículos esenciales para sobrevivir en una nueva tierra: alimentos, ropa, herramientas de construcción y plantas medicinales; el taro, el ñame, los cambures y caña de azúcar, por ejemplo. Y, por supuesto, las semillas de noni.

Los viajeros antiguos, sin embargo, consideraban que el fruto del NONI era algo diferente de los demás. Fue traído intencionalmente a la nueva tierra para tratar la mayoría de las enfermedades que afligían a los Polinesios en aquel tiempo, tales como quemaduras, heridas, tumores, indigestiones, irregularidades menstruales, etc. El conocimiento de cómo usar los medicamentos herbarios se recogía en las historias y canciones de ciertas familias, y era transferido de generación en generación usualmente de madre a hija.

Posteriormente, las plantas fueron trasladadas de isla a isla hasta asentarse en todos los lugares en los que hoy crece, desde la India, atravesando toda la Polinesia, hasta Hawai y Sudamérica. Los Kahunas, curanderos polinesios, usaban eficazmente el jugo de la fruta para tratar fiebres, infecciones, diarreas, estreñimiento, asma, picaduras de insectos, mordeduras de animales y muchas otras enfermedades.

Historia del noni

Aunque el nombre hawaiano Noni es el nombre más popular de la fruta, otras culturas la conocen por nombres diferentes. Por ejemplo, en las Islas Caimán se conoce como la manzana de los cerdos, y en Australia se llama fruta de queso. Entre otros nombres que se dan al noni tenemos Indian Murberry (mora india), lada, árbol que quita el dolor o nonu.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados americanos aprendieron de los isleños del Pacífico que podían alimentarse de la fruta de Noni para mantenerse bien nutridos. Ya en tiempos presentes y tras los estudios y descubrimientos del Dr. Heinicke y del Dr. Solomon, se está poniendo especial énfasis en investigar a fondo los componentes del zumo y sus propiedades y aplicaciones.

La fruta noni que se usa para fabricar el zumo de noni Goodnoni procede de las islas Fiji.

El Dr. Heinicke fue contratado por el Instituto de Investigaciones de la Piña en los años 1950 para encontrar una manera de hacer que la piña fuese compatible con la gelatina. Cuando se pretendía obtener gelatina con sabor a piña, no coagulaba. Sus investigaciones lo condujeron a la bromelaína, una enzima de la piña que evitaba que la gelatina con sabor a piña diera los resultados deseados.

La historia del descubrimiento científico de las propiedades del noni

Sus investigaciones le llevaron a inyectar la bromelaína a una paciente de un ginecólogo con el fin de eliminar la mucosa vaginal para poder tomar imágenes de rayos-X con mayor facilidad. Su sorpresa fue mayúscula cuando la mujer les comunicó que ciertos dolores agudos que tenía desde hacía años habían desaparecido con la bromelaína. Sin embargo, cuando intentó purificar la bromelaína a fin de cumplir con las normas de control de alimentos y medicamentos (FDA) la sustancia no exhibió las mismas propiedades medicinales.

Dr. Heinicke

Las investigaciones del Dr. Heinicke con la piña, con el tiempo lo llevaron a la fruta del noni, fruta que él conocía como un remedio herbal que usaban los kahunas (curanderos). Después de años de tratar de entender por qué la purificación de la bromelaína destruía sus propiedades farmacológicas, el Dr. Heinicke afirmó haber identificado en la fruta de noni el alcaloide xeronina y su precursor, la proxeronina.

Las afirmaciones del Dr. Heinicke tienen poca base científica ya que no presentó la fórmula química del alcaloide y afirmó haberlo encontrado en cantidades de picogramos; acto seguido dijo que estas cantidades eran demasiado bajas para poderlas detectar con los instrumentos analíticos de entonces.

Lo cierto es que el Dr. Heinicke, incapaz de explicar el porqué de las propiedades del zumo de noni, se inventó la xeronina y desde entonces muy pocos se han planteado la veracidad de sus estudios construyendo una estrategia comercial para el zumo de noni en base a la xeronina. Vale la pena leer el artículo del Dr. Will McClatchey de la Universidad de Hawai, donde pone de manifiesto este hecho.

El mérito del Dr. Heinicke radica en que fue él junto con el Dr. Solomon, un clínico, quienes pusieron de manifiesto los beneficos del noni en el ser humano y los mostraron al mundo. Sus investigaciones sirvieron para que en el entorno científico surgiese la inquietud de continuar investigando el porqué de las propiedades del zumo de noni.

El Dr. Neil Solomon expuso la siguiente tabla ante más de 1.227 profesionales de la salud con su experiencia usando el zumo de noni. Los datos fueron muestreados entre 25.000 usuarios de noni de todo el mundo que se beneficiaban del consumo de zumo de noni.

Deberíamos preguntarnos que si usando un zumo procedente de concentrado de noni se obtuvieron estos resultados…

¿Qué resultados se podrían obtener con un zumo de noni 100% puro?

Dr. Neil Solomon
Condiciones / Descenso de síntomas Total de pacientes % Mejora
Alergia 3.198 86 %
Artritis 1.675 78 %
Asma 8.077 71 %
Cáncer 2.188 69 %
Fibromalgía, fatiga crónica, síndrome de disfunción inmune 3.524 77 %
Depresión 1.512 80 %
Digestión 3.171 90 %
Incremento de la energía 16.056 90 %
Angina de pecho e infarto 2.158 76 %
Descenso de la presión sanguínea (hipertensión) 1.869 84 %
VIH 150 55 %
Sistema inmune 3.707 77 %
Enfermedades del riñón 3.764 67 %
Transtornos menstruales 3.798 79 %
Agudeza mental, estado de alerta aumentado 5.543 73 %
Esclerosis múltiple 25 52 %
Incremento de la masa muscular 1.216 70 %
Obesidad 5.526 72 %
Dolor, incluyendo la migraña 6.828 86 %
Parkinson 25 52 %
Problemas respiratorios 3.857 72 %
Problemas de pelo y piel 877 78 %
Incremento del apetito sexual 2.984 84 %
Mejora del sueño 2.025 75 %
Dejar de fumar 876 56 %
Alivio del estrés 6.743 74 %
Fatiga 1.806 53 %
Bienestar 7.879 80 %
Apoplejía 1.500 53 %
Diabetes tipo I y II 4.634 83 %